Doctor Gurrea: "Durante décadas la mujer se ha tragado sola todas las hormonas de la pareja"
El 78,5% de las mujeres españolas en edad fértil utiliza actualmente algún método anticonceptivo, según la última Encuesta de Anticoncepción en Españade la Sociedad Española de Contracepción (SEC), realizada entre 1.736 mujeres de 15 a 49 años. El preservativo sigue siendo el método más recurrente y la píldora continúa al alza, pero el reparto real del mapa anticonceptivo es mucho más amplio: del DIU al implante, pasando por el anillo vaginal o el parche, sin olvidar que la novedad hormonal más relevante de los últimos años, el estetrol, ya se vende en las farmacias españolas desde 2022, mientras la ciencia empieza a explorar la primera generación de métodos no hormonales pensados específicamente para la mujer.
Anticoncepción femenina: el método más usado y el más variado
Del total de mujeres que emplea algún sistema de protección, el 36,5% recurre a métodos de barrera, el 25,3% a métodos hormonales y un 8% a alguna modalidad de dispositivo intrauterino, según el desglose de la encuesta SEC-FEC 2024. En conjunto, el 75,4% de las mujeres en edad fértil utiliza lo que la propia encuesta clasifica como métodos eficaces, lo que equivale al 96% de quienes usan cualquier sistema de protección. El uso de la píldora mantiene sus valores más altos entre las mujeres más jóvenes y desciende de forma progresiva con la edad, mientras que el recurso al doble método de protección, combinando el preservativo con la píldora, el DIU, el anillo vaginal, el parche, un implante o una inyección, se da con cierta frecuencia en un 37% de las usuarias.
Junto a las opciones más extendidas conviven en la consulta otras con menor cuota de uso pero igualmente vigentes. El implante subdérmico, financiado por la Seguridad Social, libera una hormona de forma continuada durante varios años y se retira con una sencilla incisión cuando la mujer decide recuperar su fertilidad. El DIU de cobre, sin componente hormonal, mantiene una eficacia cercana al 95% y puede insertarse incluso en mujeres que no han tenido hijos sin que ello condicione su fertilidad futura. Los métodos de barrera menos habituales, como el diafragma o la esponja vaginal, rondan eficacias de entre el 70% y el 95% según el uso correcto y constante, y siguen disponibles como alternativa para quienes prefieren evitar cualquier hormona o dispositivo permanente.
Quién decide y por qué
La elección del método anticonceptivo ha dejado de ser, cada vez más, una decisión tomada en solitario. Según la encuesta SEC 2024, la autoprescripción ha caído hasta su nivel más bajo desde que se realiza el estudio, con solo un 36% de las mujeres eligiendo el método por iniciativa propia, frente al peso creciente del personal sanitario en la decisión final, que llega a influir de forma determinante en el 50,3% de los casos. La figura del ginecólogo resulta especialmente relevante entre quienes usan la píldora, con un 59,1% de prescripción médica, y entre las usuarias de algún tipo de DIU, donde el porcentaje sube hasta el 67,4%, mientras que la matrona, la enfermera o el personal de farmacia ganan protagonismo sobre todo entre la población de origen extranjero.
El perfil cambia notablemente con la edad: entre los 18 y los 25 años gana peso la influencia de la familia y las amistades, que llega al 35,2%, y entre las adolescentes de 15 a 19 años las redes sociales se convierten en una fuente de información relevante, citada por un 15,6% de ellas. "Y luego nos extraña que TikTok sea ya el segundo ginecólogo de este país", ironiza el doctor Gurrea, y director médico del equipo de Ginecología e IVE de la Clínica Ansoáin de Pamplona, que insiste en que la información encontrada en internet no sustituye una consulta médica real, por mucho que él mismo recurra a esa misma red para divulgar.
La novedad ya en las farmacias y lo que se investiga después
La incorporación más relevante de los últimos años en anticoncepción hormonal femenina es el estetrol, un estrógeno reconocido por la Agencia Europea del Medicamento como un principio activo nuevo y comercializado en España desde 2022 bajo el nombre de Drovelis. A diferencia del etinilestradiol que llevan la mayoría de las píldoras combinadas, el estetrol actúa de forma selectiva sobre los tejidos y muestra un perfil más neutro sobre la coagulación y el metabolismo hepático, según ha explicado la propia Sociedad Española de Contracepción. Su llegada no ha sustituido a las píldoras tradicionales, pero ha abierto la puerta a una anticoncepción hormonal con menor impacto sistémico para mujeres que hasta ahora tenían que renunciar a la píldora por motivos de salud.
Más allá de lo ya disponible, la investigación empieza a explorar también la vía no hormonal. Equipos como el de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón (OHSU) han desarrollado modelos de laboratorio para estudiar cómo varía el moco cervical a lo largo del ciclo, con el objetivo de diseñar en el futuro métodos que bloqueen la fertilidad sin recurrir a hormonas sintéticas. Se trata todavía de investigación básica, sin un producto cercano al mercado, pero confirma que la innovación femenina no se ha detenido en el terreno hormonal. "Durante medio siglo la mujer se ha tragado todas las pastillas, las hormonas y los DIU mientras el hombre se limitaba al condón", sentencia el doctor Gurrea, "que ahora aparezca un estrógeno más fino no arregla cincuenta años de desequilibrio, pero al menos la ciencia ha empezado a mirar hacia el otro lado".
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