Los Hongos genitales no son solo cosa de hembras

“ En verano la candidiasis ataca igual a hombres y mujeres, y a ellas incluso más", afirma el doctor Gurrea

Cada verano, las consultas de ginecología notan el mismo repunte: según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), las patologías ginecológicas y obstétricas crecen un 50% en los meses de verano, hasta representar un tercio de las consultas anuales de la especialidad. Una parte importante de ese aumento tiene un mismo origen: los hongos genitales, con la cándida a la cabeza.

Un problema que no distingue sexo

La imagen popular asocia los "hongos" a la piel o a los pies del hombre, pero los datos dicen otra cosa. Según SEGO, el 75% de las mujeres sufrirá una infección vulvovaginal a lo largo de su vida, lo que la convierte en el motivo de una de cada cuatro consultas ginecológicas.

La mitad de las mujeres ya ha pasado por un episodio de candidiasis vulvovaginal antes de los 25 años, y casi el 8% desarrolla infecciones recurrentes, entendidas como más de cuatro episodios al año. En el hombre la incidencia es menor y las formas suelen ser más leves, pero el mecanismo es idéntico: la cándida prolifera cuando encuentra calor, humedad y falta de aire.

El verano dispara los casos

El verano reúne casi todos los factores que favorecen al hongo: el bañador mojado durante horas, la ropa ajustada o de tejido sintético, el cloro y la sal, que alteran el pH y la flora protectora, y unos hábitos de vacaciones con más azúcar y alcohol de lo habitual.

En el hombre, especialmente si no está circuncidado, se suman otros factores de riesgo conocidos: diabetes mal controlada, exceso de peso, tratamientos prolongados con antibióticos o corticoides, y una higiene insuficiente en los pliegues genitales.

"Bañador mojado toda la tarde, ropa ajustada y algún exceso de azúcar en vacaciones: así se cultiva un hongo. Y el hongo no entiende de sexos", explica el doctor Gurrea, director médico del equipo de Ginecología e IVE de la Clínica Ansoáin de Pamplona y de la Clínica Euskalduna de Bilbao.

Síntomas distintos, mismo origen

En la mujer, la candidiasis se manifiesta con picor intenso, escozor al orinar o en las relaciones sexuales y un flujo blanco de aspecto grumoso. En el hombre, la forma más habitual es la balanitis o balanopostitis: enrojecimiento, picor e irritación en el glande, a veces con secreción bajo el prepucio. En ambos casos, el diagnóstico es clínico y sencillo, pero requiere confirmarlo antes de tratarlo.

"El error más habitual es automedicarse con el primer óvulo o la primera crema que encuentran en la farmacia. Si no se diagnostica bien qué lo está causando, el hongo vuelve a las dos semanas", advierte el doctor Gurrea.

La recomendación

La prevención pasa por gestos simples: cambiarse el bañador mojado en cuanto se sale del agua, elegir ropa interior de algodón y transpirable, secarse bien tras la ducha o el baño, evitar duchas vaginales y jabones agresivos en la zona íntima, y moderar el azúcar y el alcohol en vacaciones. Cuando los episodios se repiten, afectan a ambos miembros de la pareja o no mejoran con el tratamiento habitual, la recomendación del doctor Gurrea es clara: “acudir al especialista para un diagnóstico correcto, en lugar de encadenar tratamientos por cuenta propia”.