Hay mujeres que padecen agotamiento crónico desde la adolescencia y por la carencia continuada de hierro
La hipermenorrea, o menstruación excesivamente abundante, es un problema frecuente que puede terminar provocando anemia por déficit de hierro. El doctor Gurrea advierte de que muchas mujeres conviven con este trastorno durante años sin consultarlo y recuerda que existen tratamientos eficaces, entre ellos los anticonceptivos hormonales, que pueden reducir el sangrado y mejorar la calidad de vida.
Cuando deja de ser normal
Para muchas mujeres, tener reglas abundantes se ha convertido en algo asumido desde la adolescencia. Cambiar compresas constantemente, sangrar durante más de una semana o sentir un cansancio extremo durante el ciclo menstrual se interpreta a menudo como algo habitual. Sin embargo, en muchos casos se trata de hipermenorrea, un trastorno caracterizado por un sangrado menstrual excesivo.
El doctor Gurrea, que atiende consulta en la Clínica Euskalduna de Bilbao (tercera planta) y en la Clínica Ansoáin de Pamplona, explica que este problema se infravalora con frecuencia.
“La regla no debería condicionar la vida de una mujer”, señala. “Cuando una menstruación es muy abundante o dura demasiados días, hay que estudiarlo”.
Desde el punto de vista médico, se considera hipermenorrea cuando el sangrado se prolonga más de siete días o cuando la cantidad de sangre perdida es tan elevada que obliga a cambiar con mucha frecuencia tampones o compresas.
El riesgo de desarrollar anemia
Uno de los efectos más habituales de las menstruaciones excesivas es la anemia ferropénica, causada por la pérdida continuada de hierro a través de la sangre.
Cada ciclo menstrual implica una pérdida de hierro, pero cuando el sangrado es muy abundante durante meses o años, el organismo puede terminar agotando sus reservas.
“El problema es que muchas pacientes creen que es normal sentirse agotadas durante la regla”, explica Gurrea. “Pero cuando una mujer tiene anemia, su organismo está funcionando con menos oxígeno del que necesita”.
La anemia puede provocar fatiga persistente, mareos, palidez, dificultad para concentrarse o caída del cabello. En algunos casos, el cansancio llega a afectar a la vida diaria.
Se calcula que entre el 20 % y el 30 % de las mujeres en edad fértil puede experimentar menstruaciones excesivamente abundantes en algún momento de su vida.Aun así, muchas pacientes tardan años en consultar porque creen que su regla es simplemente “así”.
“El error más frecuente es normalizarlo”, afirma Gurrea. “Si una mujer necesita cambiar una compresa cada hora o sangra durante ocho o nueve días, eso no es una menstruación normal”.
Además de la anemia, la hipermenorrea puede estar relacionada con diferentes causas ginecológicas, como miomas uterinos, pólipos endometriales, alteraciones hormonales o adenomiosis.
Anticonceptivos hormonales
Entre las opciones terapéuticas disponibles, los anticonceptivos hormonales se han convertido en uno de los tratamientos más utilizados para controlar las reglas abundantes.
Estos tratamientos ayudan a regular el ciclo y a reducir la cantidad de sangrado menstrual. En muchos casos, las reglas pasan a ser más cortas y menos intensas.
“Los anticonceptivos no solo sirven para evitar embarazos”, explica el doctor Gurrea. “También se utilizan con frecuencia para tratar reglas abundantes, porque reducen el sangrado y mejoran mucho la calidad de vida de muchas mujeres”.
Además, estos tratamientos pueden aportar otros beneficios ginecológicos, como la reducción del dolor menstrual y la prevención de la aparición de quistes ováricos.
En función de cada paciente, el tratamiento puede administrarse en forma de píldora, parche, anillo vaginal o dispositivos intrauterinos hormonales.
Diagnosticar para tratar
El primer paso para abordar este problema es un estudio médico adecuado. La valoración suele incluir una historia clínica detallada, exploración ginecológica, análisis de sangre para comprobar los niveles de hierro y hemoglobina, y pruebas de imagen como la ecografía.
Una vez identificada la causa, el tratamiento puede incluir suplementos de hierro para corregir la anemia, terapias hormonales para regular el ciclo o, en algunos casos, tratamientos específicos si existe una causa estructural como los miomas.
“Una menstruación no debería dejar a una mujer agotada todos los meses”, concluye. “Si eso ocurre, probablemente haya un problema detrás que se puede diagnosticar y tratar”.
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